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Guía para familias

Señales de que un familiar tiene un problema con el alcohol o las drogas

Cambios en la conducta, en el cuerpo y en la casa que conviene no dejar pasar, y qué hacer si reconoces varios.

Por el equipo de Rayito de Fe y Esperanza · · 6 min de lectura

Casi ninguna familia descubre una adicción de un día para otro. Lo que suele pasar es que algo «no cuadra» durante meses: excusas que se repiten, dinero que falta, cambios de humor que se explican con el cansancio. Muchas veces la intuición llega antes que la certeza.

Ninguna señal, por sí sola, demuestra que alguien tiene una adicción. Lo que importa es el conjunto y la repetición: cuando varias aparecen juntas y se sostienen en el tiempo, vale la pena actuar.

Cambios en la conducta

  • Deja actividades, amistades o pasatiempos que antes le importaban.
  • Falta al trabajo o a la escuela, llega tarde o baja su rendimiento sin explicación clara.
  • Se vuelve reservado con su celular, sus horarios o con quién sale.
  • Miente o cambia la historia cuando se le pregunta.
  • Necesita beber o consumir para relajarse, dormir o «poder con el día».
  • Promete dejarlo o reducirlo, y no lo logra.

Cambios físicos

  • Duerme mucho más o mucho menos que antes.
  • Pierde o gana peso de forma notoria; cambia su apetito.
  • Descuida su higiene o su apariencia.
  • Ojos enrojecidos, pupilas distintas a lo habitual, olor a alcohol o a humo que intenta ocultar.
  • Temblores, sudoración o malestar cuando no ha consumido.

Cambios en casa

  • Falta dinero, objetos de valor o medicamentos.
  • Pide prestado con frecuencia o tiene deudas que no explica.
  • Aparecen botellas escondidas, envolturas, encendedores o utensilios que no reconoces.
  • Las discusiones suben de tono y la familia empieza a «caminar con cuidado» alrededor de esa persona.

Una idea que ayuda

El Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de Estados Unidos (NIDA) describe la adicción como una enfermedad crónica que afecta el cerebro y la conducta. Dicho de otra forma: no es falta de voluntad ni de cariño por la familia. Entenderlo ayuda a hablar desde la preocupación y no desde el reproche.

Qué hacer si reconoces varias señales

  1. No lo enfrentes en caliente. Evita hablar cuando está bajo los efectos o en medio de una discusión.
  2. Anota lo que has visto. Hechos concretos y fechas, no adjetivos. Te servirá para hablar y para pedir orientación.
  3. Busca orientación para ti primero. Antes de hablar con tu familiar, habla con alguien que conozca el tema. En Rayito orientamos a familias sin costo ni compromiso.
  4. Prepara la conversación. Te ayudamos con nuestra guía cómo hablar con un familiar sobre su adicción.
  5. Cuida tu propia salud. Vivir con alguien que consume desgasta. Pedir ayuda para ti también cuenta.

Cuándo es urgente: si hay pérdida de conciencia, dificultad para respirar, convulsiones, confusión intensa, amenazas de hacerse daño o de hacer daño a alguien, llama al 911. La Línea de la Vida (800 911 2000) orienta las 24 horas, gratis y de forma confidencial.

Fuentes y referencias

Esta guía es informativa y no sustituye la valoración de un profesional de la salud.

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